Hábitos en Cuaresma: ¿de verdad dejamos de consumir carne?

Hábitos en Cuaresma: ¿de verdad dejamos de consumir carne?

Oficialmente, y como mandan los hábitos en Cuaresma según la tradición cristiana, desde el miércoles pasado tendríamos que estar haciendo penitencia los viernes sin comer carne hasta el próximo 10 de abril… aunque precisamente esta semana el calendario nos ‘obligaba’ a hacer un cocido y aprovechar su ropa vieja 😅, ¡vaya! Así que nos preguntamos: ¿realmente en España seguimos cumpliendo esta premisa?

La Cuaresma es el periodo de 40 días que comienza el Miércoles de Ceniza y culmina en la Semana Santa. En la tradición cristiana, es un tiempo de preparación, reflexión y, en lo gastronómico, de ayuno y abstinencia. Los hábitos en Cuaresma invitan a no consumir carne el Miércoles de Ceniza y los viernes de Vigilia es decir, hasta el Viernes Santo incluido— en señal simbólica de penitencia por los sacrificios que hizo Cristo. Hasta aquí, la teoría, pero…

¿Qué ocurre con los hábitos en Cuaresma en la España actual?

La realidad es un poco más flexible de lo que parece. España sigue siendo un país con un fuerte arraigo cultural a las celebraciones religiosas, pero los patrones han evolucionado. Según los últimos datos de consumo alimentario, el pescado ronda los 18–20 kilos por persona al año, una cifra que ha ido descendiendo ligeramente en la última década, aunque sigue siendo un pilar de nuestra dieta. La carne, por su parte, continúa teniendo un peso importante en la cesta de la compra (más de 40 kg al año), lo que indica que la abstinencia estricta no se aplica de forma generalizada.

Sin embargo, eso no significa que los hábitos en Cuaresma hayan desaparecido. Más bien se han transformado. Muchas familias no viven la abstinencia como una obligación religiosa, pero sí mantienen ciertos platos “de temporada” asociados a estas fechas. Es una tradición que se cuela en el menú casi sin darnos cuenta: potajes de vigilia, garbanzos con espinacas y bacalao, croquetas de pescado, tortillas más vegetales que cárnicas

pan y vino habitos en cuaresmaY aquí entra el gran protagonista de estas semanas: el bacalao. En España es uno de los pescados más consumidos y, según datos del sector, aproximadamente el 30 % de su consumo anual se concentra entre Cuaresma y Semana Santa. Es decir, puede que no dejemos de consumir carne de forma radical, pero sí cambiamos el foco del plato. El bacalao se convierte en alternativa práctica, versátil y profundamente enraizada en nuestro recetario.

Estos hábitos en Cuaresma reflejan algo interesante: más que renunciar, adaptamos. Pasamos del guiso contundente de carne a recetas más ligeras o marineras. Reducimos el consumo cárnico algunos días, pero no necesariamente por imposición, sino por tradición, cultura gastronómica, algunos quizás lo hagan porque ya están en plena operación bikini o, simplemente, porque apetece variar.

Si te apetece cumplirla, ¡aquí va una receta con bacalao!

Para quienes sí respetan los viernes sin carne —o para quienes quieren sumarse a la tradición con criterio y buen producto— el bacalao ahumado es una opción brillante. Además, permite salir del clásico potaje y apostar por algo más fresco y primaveral.

Una idea sencilla: ensalada templada de bacalao ahumado, naranja y espinacas frescas. Solo necesitas una base de hojas verdes, que también pueden ser canónigos; gajos de naranja, nueces tostadas y lascas generosas de bacalao ahumado. Aliña con un buen aceite de oliva virgen extra y unas gotas de limón o vinagre suave. El contraste entre el ahumado y el punto cítrico es espectacular, y en menos de diez minutos tienes un plato de viernes perfecto.

Ensalada-de-vigilia-bacalao-con-naranjaPorque, al final, los hábitos en Cuaresma no hablan solo de prohibiciones, sino de cómo la tradición sigue influyendo —de forma consciente o casi automática— en lo que ponemos en la mesa. Y si ese cambio pasa por disfrutar de un buen bacalao, la penitencia se lleva bastante mejor.

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