Entre dos panes: 6 sándwiches de carne que conquistan el mundo

Entre dos panes: 6 sándwiches de carne que conquistan el mundo

El 3 de noviembre celebramos el Día Mundial del Sándwich, y con la excusa, nos vamos a hacer un viaje gastronómico por seis países descubriendo los sándwiches de carne más famosos e irresistibles del mundo. ¿Crees que los has probado todos?

Con el otoño, los bocadillos también cambian de armario. Dejamos atrás los ‘bikinis’ —al menos el textil, porque el otro es un clásico que nos convence siempre— y las versiones más fresquitas del verano y empezamos a buscar rellenos contundentes, carnes asadas, quesos fundidos y salsas que conviertan dos rebanadas de pan en una comida o cena más especial, de las que acabas subiendo a redes para presumir…

Y como el 3 de noviembre es el Día Mundial del Sándwich, nos parece la excusa perfecta para reivindicar esos grandes inventos gastronómicos que han cruzado fronteras sin necesidad de plato ni cubiertos. Porque los sándwiches de carne son mucho más que una solución rápida para cenar: algunos tienen detrás décadas de historia, tradiciones locales y combinaciones que se han convertido en auténticos símbolos nacionales (sí, la Francesinha lo es, ¿no la has visto en todos los imanes de Oporto?).

Bocadillos y sándwiches de otoño

En verano triunfan los rellenos untables ligeros, con bases de mayonesa como el de ensaladilla rusa, los embutidos y las preparaciones frías en general, algo rápido y ‘llevable’ para el parque o una salida al campo. Pero cuando bajan las temperaturas, apetecen sabores más intensos, recetas más ‘curradas’ que podamos disfrutar en el salón con una buena peli y se conviertan casi en ‘cena ritual’. Un buen roast beef con mostaza, pastrami con pepinillos, pulled pork con ensalada de col, pollo asado con salsa cremosa o ternera salteada con pimientos y queso fundido son algunas combinaciones que funcionan especialmente bien en esta época.

Y lo mejor es que no hace falta complicarse demasiado. Una buena carne, ingredientes que aporten contraste y un pan capaz de aguantar el conjunto —de esto hablamos luego, quédate hasta el final— son suficientes para montar un pequeño festín.

Pero si buscamos inspiración gourmet, hay seis sándwiches de carne realmente famosos en el mundo que merecen capítulo propio.

Seis sándwiches de carne para viajar sin salir de casa

Philly cheesesteak: el orgullo de Filadelfia

Nacido en Filadelfia en los años treinta del s.XX, el Philly cheesesteak es uno de los grandes iconos de la comida callejera estadounidense. Su receta combina ternera cortada en láminas muy finas, cocinada a la plancha junto con láminas igual de finas de cebolla y queso fundido —provolone, americano o Cheez Whiz— dentro de un pan alargado y tierno. Algunas versiones incorporan pimientos o champiñones.

Pocos ingredientes, pero un sabor difícil de superar, tan jugoso al cocinarse todo junto dándole vueltas sin parar en la plancha.

philly cheesesteak

Reuben: el sándwich más neoyorquino (con permiso del pastrami)

Aunque su origen exacto se disputa entre Nueva York y Nebraska, el Reuben es uno de los grandes clásicos de los delicatessen estadounidenses.

Se prepara con pan de centeno, corned beef (ternera curada en salmuera), queso suizo, chucrut y salsa rusa o Thousand Island, y se tuesta hasta fundir el queso. Su equilibrio entre grasa, acidez y cremosidad explica buena parte de su fama.

Si te gusta esta combinación pero lo de la ternera en salmuera (ellos usan carne en lata) no te convence, prueba a sustituir el corned beef por nuestro pastrami loncheado. Con permiso del original… ¡queda buenísimo!

sandwich Reuben

Croque-monsieur: la elegancia francesa entre rebanadas

Los franceses consiguieron convertir un sencillo sándwich mixto en un clásico de bistrot. El croque-monsieur, popularizado en los cafés parisinos a principios del siglo XX, combina pan de molde, jamón cocido, queso gruyère o emmental y, en muchas versiones, una capa de bechamel que se gratina hasta quedar dorada.

Se ve que cuando lo probaron, alguien dijo, “espera, espera, ¿esto no mejoraría con un huevo frito encima?” Ahí nació el croque-madame. La familia crece, pero el queso fundido sigue siendo el protagonista😉.

sandwich croque monsieurBánh mì: Vietnam entre dos panes

Este bocadillo vietnamita es uno de los mejores ejemplos de mestizaje gastronómico. La influencia francesa dejó la baguette; la cocina vietnamita puso el resto.

Entre sus ingredientes habituales encontramos cerdo asado o marinado, zanahoria y rábano encurtidos, pepino, cilantro, mayonesa y un toque de chile. También existen versiones con paté, embutidos y otras carnes.

El resultado combina crujiente, frescor, acidez y sabores intensos. Una auténtica maravilla que, por cierto, ya preparamos en nuestras redes sociales con lomo adobado y nos quedó espectacular.

bahn mi sandwich vietnamita

Francesinha: el contundente orgullo de Oporto

Si alguien piensa que un sándwich no puede sustituir a una comida completa, probablemente no conoce la francesinha portuguesa.

Esta especialidad de Oporto combina pan de molde, filete de ternera, jamón cocido, salchichas y queso fundido, todo ello bañado en una salsa caliente elaborada habitualmente con tomate, cerveza y especias. Puede coronarse con un huevo frito y suele acompañarse de patatas fritas.

Su creador se inspiró en los sándwiches de carne franceses, pero decidió llevar la contundencia a otro nivel. Si lo has probado, sabrás que lo consiguió.

sandwiches de carne francesinha

Brisket sandwich: el sabor de la barbacoa texana

Terminamos en Texas, donde el brisket —pecho de vacuno del que os hablamos en este otro post— es casi una religión gastronómica. Esta pieza, rica en tejido conectivo, se cocina lentamente, normalmente mediante ahumado, hasta conseguir una textura extraordinariamente tierna.

El brisket se sirve cortado en lonchas o desmenuzado, dentro de un pan tierno, acompañada de coles, pepinillos, cebolla y, según la versión, salsa barbacoa o Bourbon… algunas recetas se centran solo en trabajar muy bien la carne, añaden un poco de col crujiente encurtida y la salsa, sin más.

Aquí la carne manda y el resto de ingredientes están para acompañarla, no para quitarle protagonismo.

brisket sandwich 1

El pan también tiene algo que decir

Aunque hoy nos hayamos centrado en los rellenos, el pan tiene su importancia en estas recetas. El centeno aporta personalidad al Reuben, la baguette crujiente es imprescindible en el bánh mì y el pan de molde permite gratinar el croque-monsieur o empapar la francesinha sin perder su identidad.

Eso sí, por mucho que hablemos de panes, el verdadero secreto de estos sándwiches de carne está en el equilibrio de ingredientes: una buena materia prima, el contraste adecuado y las ganas de disfrutar.

Así que este 3 de noviembre, en lugar de conformarte con el mixto de siempre, ¿por qué no te das una vuelta al mundo entre dos panes?

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