0 Items - 0,00
0
  • No hay productos en tu cesta
Cómo preparar una barbacoa perfecta

Cómo preparar una barbacoa perfecta

La barbacoa es el festejo gastronómico por excelencia de la época estival, pero para llegar a ella, hay que seguir una serie de “normas”. Por eso, hoy queremos compartir con todos vosotros, cómo preparar una barbacoa perfecta.

Cuando el buen tiempo aparece, es difícil resistirse a no quedar con tu gente querida para salir al campo y disfrutar al aire libre de una cuchipanda con la “chupipanda”. En estas ocasiones, la barbacoa se consolida como la opción número uno por consenso. Un método de cocina milenario que sigue siendo insustituible, y practicado cada día más en nuestros jardines, patios, parcelas…
Y para ponértelo fácil, hemos diseñados varios Packs Especiales Barbacoa, para que disfrutes de la mejor carne en la mejor compañía.

Si somos sinceros, cualquiera que haya hecho una barbacoa “a lo loco”, habrá descubierto que all that glitters is not gold, porque sí, vale, carbonizar panceta o dejar cruda una morcilla lo hace cualquiera, pero lograr cocinar distintas variedades de carnes y verduras y que todo quede en su punto, es otro cantar.

Lo primero: no te vuelvas “loco” o “loca” comprando

Diseña el menú teniendo en cuenta las personas que van a comer. A todos nos seduce que una barbacoa sea abundante, pero no hay razón para que al final, sobre comida. Podemos calcular unos 150 g por persona para los “entrantes” (chorizo, morcilla, churrasco, salchichas,…) y servir de plato principal 2o0 g de carnes magras, más saludables, como chuletillas de cordero, entrecot de ternera, alitas de pollo, hamburguesas… Además de esto, es aconsejable acompañar la carne con una guarnición de verduras como pimientos, patatas, cebollas, calabacín… ¡tu cuerpo lo agradecerá!

Pack Barbacoa Especial

Antes de hacer el fuego

Asegúrate de que tu barbacoa está perfectamente limpia, cosa improbable si han pasado varios meses desde la última vez que la utilizaste. Lo ideal es limpiarla después de su uso, con la parrilla todavía caliente, echando abundante sal y frotándola con papel de periódico. Esto evita que la parrilla se impregne de olores. Si no lo hiciste la última vez, o llevas mucho tiempo sin usar la barbacoa, antes de ponerte a cocinar caliéntala unos 10 m para eliminar malos olores y grasa pegada del último uso.

El secreto está en las brasas

Hacer un buen fuego no es complicado, pero lleva su tiempo, por lo que es recomendable que encendamos las brasas en torno a una hora u hora y media antes del momento en que queremos empezar a comer. Dependiendo de la cantidad de carne que vayamos a cocinar necesitaremos más o menos, y aunque no existe una regla concreta a seguir, te aconsejamos encender un solo fuego, porque añadir más carbón o leña a mitad de la comida porque nos hemos quedado cortos, alargará ésta y cuando quieras volver a tener el fuego a punto, es bastante probable tus comensales ya no quieran comer más.

Si conseguimos hacer unas buenas brasas, basta con que cocinemos durante el tiempo y el orden adecuado para que cada alimento quede en su punto y tu barbacoa sea todo un éxito.

¿Barbacoa con carbón vegetal o con leña?

Pues depende. A la hora de encender el fuego y tener listas las brasas, el carbón vegetal es un combustible más rápido y efectivo. En más o menos tres cuartos de hora, puedes tener unas brasas perfectas, tanto para cocinar sobre parrilla como para hacer verduras asadas dentro de ellas (basta con envolver en papel de aluminio cada vegetal y ponerlo directamente en la brasa, dejando que el calor haga su trabajo), por eso es mejor opción para barbacoas variadas en la que se cocinarán diferentes alimentos.

Dato: la manera más sencilla de encenderla es construyendo una pequeña pirámide de carbón y por su base inferior prender el iniciador de fuego (pastillas), que cuando empiece a hacer llama, prendera el carbón vegetal.

El caso de la leña es diferente por tres motivos: el primero es que es esencial que la leña esté completamente limpia y seca para quemarla (por supuesto que se puede hacer un fuego con madera húmeda, pero estamos de barbacoa, no en un campamento de supervivencia). El segundo es que tarda como el doble tiempo en hacer una buena brasa, dependiendo del tipo de madera que utilices. Y el tercero y más notable, es que según qué leña, le dará una sabor distinto a cada alimento. Por ejemplo, la leña de encina (la más popular en las barbacoas españolas) es perfecta para cordero, arroces o pescados, mientras que las verduras agradecen más la de olivo. Otras como el pino, el naranjo o los sarmientos de vid, aportan un gusto muy especial a las carnes.

Dato: si vas a hacer tu barbacoa en una zona que no disponga de mucha ventilación, el carbón es más recomendable que la leña, ya que esta desprende determinados compuestos al quemarse, como benceno o azufre, de modo que hace falta tener un lugar donde corra el aire limpio.

 ¿Cuándo debo poner los alimentos sobre la barbacoa?

Lo especial de las barbacoas, aparte de que te reúnes con tus seres queridos al aire libre, es el sabor que proporciona la leña o el carbón. Ten paciencia, ya que las brasas perfectas, tardan su tiempo en estar en su punto. Estarán listas cuando la llama desaparezca casi por completo y el calor se haya repartido de forma uniforme por toda la superficie. El momento ideal para empezar a cocinar es cuando las cenizas toman un color blanquecino, o el carbón un tono anaranjado rojizo. Es entonces cuando deberemos empezar a colocar los alimentos en la barbacoa.

Si durante la elaboración de nuestro banquete se avivan las llamas (algo que ocurrirá sí o sí, cuando chorizos, morcillas, etc, empiecen a gotear su grasa), debemos acabar rápidamente con ellas. ¿Cómo? El mejor truco consiste en rebajar las llamas echando sal sobre ellas.

Dato: para saber si tu fuego es óptimo, coloca la mano a 10 c de la parrilla y si a los siete segundos notamos que nos empezamos a quemar, está lista.

La ternera y el cordero, siempre al final

Cada tipo de carne debe cocinarse en el orden adecuado. Haz primero las piezas más pequeñas y grasas, como chorizos, morcillas, churrasco…, ya que necesitan un mayor tiempo de cocción, y a la vez, puedes aprovechar para asar las verduras, que tardan menos en hacerse, para que estén listas cuando se saque el plato principal. El pollo también tarda en cocinarse, por lo que debe ser el siguiente en de la lista. La ternera o el cordero los pondremos en último lugar, pues se cocinan mucho más rápido.

Consejos: es primordial que la carne siempre esté a temperatura ambiente antes de cocinarla, por lo que debes sacarla de la nevera como una hora antes. Para que quede jugosa, no le des la vuelta hasta que no esté cocinada por un lado. La sal debe añadirse después de cocinar, ya que si se echa antes, la pieza liberará sus jugos y se quedará más seca.

Tiempos de cocción

CERDOpara que tus salchichas o chorizos no se chamusquen por fuera y queden crudos por dentro, y dado que al hacerse en primer lugar las brasas estarán más potentes, es mejor que dejes la parrilla a una distancia de unos 10 centímetros de las brasas, para que no se hagan demasiado rápido. Todo derivado porcino necesita hacerse unos 10 m por cada lado.

Consejo: a la hora de cocinar salchichas, chorizos o morcillas, pínchalos para que se hagan bien por dentro y suelten sus grasas.

POLLO:  Te recomendamos evitar las pechugas, ya que quedan muy secas, pero si apuestas por las alitas o los contramuslos, no te arrepentirás. Tardan 10 m por cada lado, así que déjalos para después de las piezas de cerdo.

TERNERA, VACA Y BUEY: el chuletón, el entrecot, la entraña o las hamburguesas, podemos dejarlas para el final porque quedarán perfectas (al punto) en apenas cinco minutos por cada lado, con la parrilla cerca de las brasas (unos cinco centímetros), para que la potencia sea alta.

CORDERO: las chuletillas de cordero lechal no pueden faltar en una barbacoa en la que haya peques. Si el fuego es potente, basta con hacerlas cinco minutos por cada lado para que queden crujientes, a unos cinco centímetros de las brasas, igual que la ternera, vaca y buey.

VERDURAS:  debemos untarlas con aceite antes de empezar a asarlas. Si no, quedarán secas, menos sabrosas y tardarán más en hacerse. Lo ideal es prepararlas al mismo tiempo que las primeras carnes, para tomarlas con el plato principal. Dependiendo del tipo, tardan de cinco a 10 m.

Dato: si os gusta el ajo asado, coged una cabeza, envolvedla en papel de aluminio y meterla en las brasas. Con un chorrito de aceite de oliva, es grandioso.

¡No te pierdas nuestro próximo post que acompaña a este. “10 salsas para barbacoa que no te dejarán indiferente”!

Relacionados

Pin It on Pinterest