Recetas de camping: comiendo bien de la tienda al glamping
Cada vez hay más gente en las ciudades que, en cuanto llegan las vacaciones, se escapan corriendo a la naturaleza. Botas, repelente de mosquitos, ropa cómoda y fresca, protector solar y antirrozaduras, tienda de campaña con todos sus enseres -que te ayudamos a repasar en este blog- y algo a lo que no hay que restar importancia: los ingredientes necesarios para preparar unas recetas de camping estupendas. Porque al aire libre, ¡también se puede y se debe comer bien!
Hay varios tipos de personas cuando llegan las vacaciones: las urbanitas culturetas, las playeras del dolce far niente y las más campestres… Entre las últimas, también hay distinción: quienes sueñan con una tienda de campaña, un saco de dormir y despertarse con el canto de los pájaros; y quienes se apuntan al plan siempre que haya una cama de verdad, una ducha con agua caliente y una cúpula de cristal desde la que contemplar las estrellas. Lo que antes era simplemente ir de camping, hoy convive con una versión mucho más sofisticada y llena de comodidades: el glamping.

Porque sí, dormir en plena naturaleza ya no implica renunciar al confort. Pero tanto si eres de los que montan la tienda en diez minutos como de los que reservan un alojamiento con jacuzzi y desayuno incluido, hay algo que sigue siendo imprescindible: comer bien.
Y para eso no hace falta cargar media cocina en el maletero. Con un poco de planificación y algunos buenos productos, preparar recetas de camping sencillas puede convertirse en una de las mejores partes del viaje.
Del camping al glamping: otra forma de viajar… y también de comer
El glamping ha cambiado la forma de disfrutar de la naturaleza. Muchos alojamientos ya cuentan con cocina, restaurante o incluso servicio de desayuno, por lo que cocinar deja de ser una obligación.
Sin embargo, precisamente por eso cobran aún más protagonismo esos momentos improvisados: un aperitivo al atardecer, una comida junto al río o una cena compartida bajo las estrellas.
Porque no todo tiene que pasar por los fogones. A veces basta con abrir una nevera portátil bien organizada para montar un auténtico festín.
Cinco recetas de camping que siempre funcionan
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El bocadillo gourmet (que no da ninguna pena)
Un buen pan de cristal o una chapata recién comprada en el pueblo pueden convertirse en el mejor restaurante improvisado del verano. Rellénalos con jamón ibérico, un queso curado con carácter, unas rodajas de tomate y un buen aceite de oliva virgen extra. Sencillo, rápido y mucho más apetecible que el clásico bocadillo de supervivencia.
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Ensalada campera con un punto gourmet
La receta de toda la vida sigue funcionando porque es fresca, completa y muy fácil de preparar con antelación. Patata cocida —incluso en el microondas—, bonito o atún, aceitunas, cebolleta, huevo cocido y un buen aliño. Si quieres darle un toque diferente, acompáñala con unas lascas de cecina o unos dados de queso curado justo antes de servir.
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Una tabla para compartir
Hay pocas cosas más veraniegas que sentarse alrededor de una mesa —o de un mantel sobre el césped— y picotear al centro. Un surtido de quesos, embutidos ibéricos, cecina, frutos secos, fruta fresca y un buen pan rústico puede ser de las mejores recetas de camping, solucionando un menú sin complicaciones y convirtiendo cualquier cena —incluso cuando llegamos cansados de una ruta de montaña, un día en bici o la piscina— en un pequeño homenaje.
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Parrilla exprés, si el camping lo permite
Muchos campings cuentan con zonas de parrilla habilitadas para cocinar. Si es el caso del tuyo, unas mini hamburguesas, unos criollos, unos pinchos morunos o unas brochetas apenas necesitan unos minutos sobre la parrilla para disfrutar de una comida recién hecha sin demasiadas complicaciones. Ah, y recuerda que no hace falta que te lleves la carne fresca en el viaje, nosotros repartimos por toda la península y Baleares y te lo llevamos en transporte refrigerado, también al camping, claro. ¡Solo fíjate bien en los tiempos de entrega🧐! Encárgalo con previsión.
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Conservas premium que saben a vacaciones
Las conservas de calidad viven uno de sus mejores momentos y son una auténtica joya para cualquier escapada. Unas sardinillas, unos mejillones en escabeche, una buena ventresca de bonito o unos berberechos pueden convertirse en un aperitivo espectacular con solo añadir un buen pan. Y si buscas otra opción lista para servir, el bacalao ahumado —que también te podemos llevar en el pack— es un comodín perfecto: no necesita preparación, combina de maravilla con una ensalada o unas tostadas y aporta un toque diferente que sorprende incluso fuera de casa.
¿Qué alimentos aguantan mejor el viaje?
Si vas a pasar varias horas en carretera o simplemente quieres olvidarte de cocinar durante unos días, merece la pena llenar la nevera portátil con productos que soporten bien el traslado.
Los quesos curados y semicurados viajan especialmente bien, igual que la cecina, los embutidos, los frutos secos o las conservas. También conviene llevar fruta resistente como manzanas, peras, o nectarinas si las guardas en frío… aunque una sandía comprada en el pueblo al llegar te alegra las vacaciones. Puedes sumar verduras que aguanten bien el calor unas horas, como tomates, cebolla o un par de pimientos para los primeros días. Seguro que pronto encuentras una frutería de confianza cerca.
Y hay un pequeño truco que siempre salva la situación: los sobres de jamón o embutido ya loncheados. Son perfectos para matar el hambre durante el viaje, preparar un bocadillo improvisado o abrirlos en cualquier momento sin tener que sacar la tabla, el cuchillo ni pensar después en fregar nada. A veces, las mejores recetas de camping son precisamente las más sencillas.
Qué llevar a un camping
La clave no está en llevar más cosas, sino en llevar las adecuadas. Toma nota:
- Nevera portátil con acumuladores de frío.
- Cuchillo mediano (que te sirva para casi todo), una cuchara y unas pinzas de cocina.
- Un cazo y una sartén que no pesen ni ocupen mucho.
- Un pequeño hornillo con su correspondiente botellita de gas y encendedor.
- Alguna pieza de vajilla ligera y a ser posible reutilizable (los hay completísimos y muy compactos que llevan de todo).
- Tabla ligera para cortar.
- Rollo de papel de cocina y un trapo.
- Aceite de oliva, sal en escamas y un buen surtido de productos listos para disfrutar, como los que tienes sombreados en azul en este post, pueden resolver prácticamente cualquier comida.
Si hacéis caso a nuestros consejos, comprobaréis que el verdadero lujo no siempre consiste en dormir en un glamping con todas las comodidades. A veces basta con encontrar una buena sombra, abrir una nevera llena de cosas ricas y descubrir que las mejores recetas de camping son, precisamente, las que dejan más tiempo para disfrutar de las vacaciones.
Cinco recetas de camping que siempre funcionan
