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Barbacoa para principiantes

Barbacoa para principiantes

Primavera intensa o verano demasiado madrugador… el caso es que ya estamos con la sandalia, la bermuda y el tirante puesto y muchas, ¡muchas ganas de parrilla! ¿Pero sabéis hacerla bien? Como para todo hay una primera vez, hoy os damos un curso de barbacoa para principiantes.

A todos nos encanta sentarnos en una sombrita y esperar a que el parrillero o parrillera oficial de la fiesta nos sirva las costillas en su punto, pero alguna vez fallará -o se cansará de pasar calor- y le tocará a otro hacerse cargo de las brasas. ¿Estás preparado para ello? Pensarás que sí, lo has visto tantas veces… blablablá. Pues no es tan fácil como parece, así que hoy vamos a hacer una barbacoa para principiantes. Tomad buena nota y si acaso haced la primera cuando esté el experto cerca, por si alguien tiene que rescatar el churrasco

carnes Solobuey barbacoa

Ya tenemos la carne… ¿por dónde empezamos ahora?

Primer paso: el lugar de trabajo

Lo primero es elegir o conocer la parrilla en la que vamos a cocinar. Pueden ser de leña, carbón o gas. La primera aromatiza y da un toque muy gourmet, pero requiere más tiempo de antelación, unas dos horas. El carbón es lo más popular, eso sí, tenéis que calcular bien la cantidad (si tenéis un saco empezado, coged otro por si acaso…) y comprar pastillas de encendido si queréis prenderlo rápido. Sino tendréis que ir a buscar yesca: ramitas, hojas secas, piñas… ¡nunca uséis gasolina, por favor! El gas es sin duda lo más limpio y rápido, además de que se controla inmediatamente la temperatura y es constante, pero quizá tiene menos del ‘romanticismo parrillero’. Si queréis saber cómo se enciende y pasar al nivel avanzado de cada uno, os dejamos por aquí un enlace a otro de nuestros posts sobre este tema. Bueno… parece obvio pero si no hay fumadores en el grupo, a veces se olvida: ¡el mechero! -o en su defecto, cerillas-.

barbacoa principiantesLas herramientas

Sí, aunque este sea un curso básico de barbacoa para principiantes, tienen que ser especiales si no quieres chamuscarte. No valen las pinzas de darle la vuelta al lomo en la sartén ni un tenedor… pero vamos a empezar por los utensilios de la parrilla: en cuanto hayas encendido la brasa -este paso de la barbacoa para principiantes lo explicamos luego-, vas a tener que mover los troncos o el carbón, ¡y no vas a querer meter la mano!

Si estamos en modo rústico, más vale que tengas un palito robusto para que no se parta al hacer fuerza, que no esté muy seco -si además lo mojas evitarás que se queme al acercarlo al fuego- y lo suficientemente largo para no tener que acercarte mucho. Esto, en nivel pro, es un atizador, y se compra en cualquier tienda de menaje o ferretería. Además, algunos vienen acompañados de pinzas para el carbón (así los puedes colocar de uno en uno con ellas), y una pala para quitar luego más cómodamente las cenizas e incluso un cepillo rascador para limpiar bien cada barra de la barbacoa.

parrillero novato

Está bien ponerse guapo, pero mejor si te pones un delantal para no mancharte…

En cuanto a las herramientas para cocinar, deberás tener cerca una tabla de madera para cortar, un cuchillo bien afilado para no tener que andar haciendo malabares con la carne tan caliente; un tenedor parrillero, unas pinzas apropiadas -que no sean de silicona ni plástico, claro- y si quieres, una espátula para darle la vuelta a las hamburguesas, una brocha si vas a ir salseando mientras se cocina…

Hay parrillas con cadena o con rueda para subir o bajar la altura de cocinado, pero si tienes que hacerlo manualmente, no te olvides de tener unos protectores adecuados. Los guantes de horno pueden salvarte un rato, pero ojo, que si son ‘Recuerdo de Torrevieja’ o del bazar del barrio, es fácil que salgan ardiendo… existen unos resistentes a altas temperaturas con los que se puede hasta mover la madera.

guantes parrillaPiensa también en los alimentos que vas a echar a la parrilla y ten cerca varios platos o fuentes para crudo y otras para cocinado; si vas a hacer verduras, vienen genial unas bandejas de aluminio con ranuritas: ahí se hacen perfectamente, no cogen el sabor a la carne y no se cuelan entre las barras. Acuérdate de tener cerca la sal -gorda suele ir mucho mejor y se echa al final-, aceite y/o la salsa o salsas con las que vayas a ir embadurnando los diferentes cortes. ¡Ah, y muy importante! Una sombrillita y/o gorra o sombrero, bien de crema para el sol y un buen aliado/a aguador o cervecero que te vaya hidratando de vez en cuando.

¡Al lío! Toca darle fuego a la parrilla…

Ya tenemos todo a mano para empezar, ¿no? ¡Pues manos a la obra! Suponiendo que usamos carbón o leña, tendremos que poner el combustible en la parte baja (ahora podemos retirar la bandeja de la parrilla para trabajar mejor), un montoncito con trozos pequeños para empezar a hacer el fuego. Haremos una montañita, como un tipi, empezando por la hojarasca y las ramitas o las pastillas de encendido, cartoncitos…, y encima las piezas de carbón o un par de troncos medianos. Encendemos por varios puntos, empezando por la parte de atrás para no quemarnos, y según se haga llama consistente, podemos ir añadiendo con cuidado para no ahogarlo y colocando con el atizador uniformemente para que haya fuego en todas partes.

barbacoa de leña

Si el día es muy ventoso habrá que proteger bien el fuego para que no se apague, y si por el contrario está muy en calma, quizá necesitemos algo para atizarlo al principio: un fuelle en modo profesional, un abanico o un cartón en las mejores familias… ¡y hasta se han visto fuegos atizados por secadores! La madera tarda un poco más en hacerse brasa, y es muy importante que con el carbón, las ascuas estén ya rojas, anaranjadas o blancas por completo, no pondremos la comida si hay partes aún negras. Con el gas solo habrá que esperar a que la parrilla haya cogido temperatura.

Sobre el orden de los ingredientes ya os contamos en su día el más apropiado para que estuviera toda la comida a la vez en la mesa. Os dejamos aquí el post. Y recordad que si las piezas tienen mucha grasa, es fácil que la llama se avive e invada la bandeja. Importante tener la sal gorda a mano para apagarla y que no se chamusque la comida. Si queréis luciros con algún tipo de hierba aromática para que las carnes cojan su sabor, echad los ramilletes una vez tengáis la carne sobre la parrilla. Y para terminar este curso rápido de ‘Barbacoa para principiantes’, un apunte que hemos aprendido con los argentinos de Locos X el Asado: “lo primero en llegar y lo último en irse en una barbacoa, es el fuego… y también el vino”.

burgers en barbacoa de gas

¡Feliz barbacoa!

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