¿Cuál es tu salsa de queso favorita para ‘dippear’?

¿Cuál es tu salsa de queso favorita para ‘dippear’?

Aunque no sea muy protocolario, rebañar el plato, para muchos, es uno de los mayores placeres de la vida. Y es que, sin duda, le aportan a cualquier comida un toque diferente y sabroso. Además, hay para todos los gustos: frías, calientes, dulces, agrias, suaves, picantes… Pero hoy vamos a centrar el tiro buscando la que se va a convertir en tu salsa de queso comodín, con la que vas a triunfar en todos los eventos. Piensa qué textura, aroma y nivel de curación te apetece… ¡y a trabajar la turofilia!

Si no estás familiarizado con el término ‘dippear’ -o ‘dipear’, que le gusta más a la RAE-, se refiere a la acción de mojar o untar un alimento que generalmente comemos con la mano, en una salsa. Es decir, lo que hacemos en cualquier picoteo informal, ya sea con nachos, patatas, colines, regañás o incluso crudités de verduras como zanahorias o apio. Venga, también aceptamos pan y carne en una fondue, aunque sea con pincho o tenedor…

salsa de queso con nachos

Entre las salsas más comunes en las que se suelen ‘mojar’ están el hummus, el guacamole o el tzatziki, o un simple queso de untar con cebollino, aunque la lista puede ser eterna, como recopilan en este artículo de Bon Viveur. Nosotros hoy, para salirnos un poco de lo típico, nos vamos a centrar precisamente en la salsa de queso y sus múltiples opciones, todas para preparar fácilmente en casa. Y lo mejor de todo, también se pueden usar para darle un extra de sabor a platos más contundentes.

Salsa Cabrales

Empezamos con una de las más intensas: la salsa de queso Cabrales. Esta receta tan asturiana es perfecta para los amantes de los sabores fuertes y se prepara con ingredientes sencillos: sidra y, claro está, queso Cabrales. Para hacerla hay que verter la bebida poco a poco sobre el queso, removiendo a la vez para que se absorba bien el líquido. De esta forma, el queso diluirá su potente sabor, distribuyendo uniformemente la intensidad del hongo a lo largo de toda la mezcla. Esto dará como resultado una salsa de textura cremosa perfecta para mojar unas patatas fritas bien crujientes o para darle intensidad a otros platos principales. ¿Bañamos unos escalopines con ella?

queso cabrales para salsa

Salsa de queso cremoso con chile

Una opción más original la tenemos mezclando queso cremoso con chile, que no solo es ideal para untar en tostas, sino que también puede darle un toque diferente a un plato de pasta. Para esta receta necesitamos un Brie o nuestro Camembert de leche cruda, conocido por su textura aterciopelada, que mezclaremos en un cuenco grande con una pizca de nata. Para darle ese toque picante y especial, cortamos un trozo de chile muy finito, asegurándonos de quitar las semillas, y lo mezclamos bien con el resto de la salsa. ¡Facilísimo!

Salsa Pesto

Hay recetas, como esta, sin las que no se entiende la cocina italiana. Y la traemos porque, además de albahaca, ajo, aceite y piñones, entre sus ingredientes principales también se encuentra el queso Parmesano, que le añade un sabor inconfundible. ¿Y cómo se prepara? Tradicionalmente, el pesto se elaboraba en un mortero, pero también se puede hacer en batidora. Simplemente hay que añadir el ajo, las hojas de albahaca, los piñones, el queso Parmesano en trozos, el aceite y una pizca de sal y pimienta, y triturar hasta obtener una mezcla homogénea. Esta salsa de queso acompaña maravillosamente a los espaguetis frescos, y también se puede usar, con un poco más de aceite, para dar un punch de sabor, color y un aroma espectacular a carnes y ensaladas.

pesto

Salsa de queso Cheddar

Esta mezcla un verdadero éxito en cualquier reunión, especialmente cuando se acompaña de unos nachos o totopos crujientes, y es casi siempre la primera en desaparecer. Lo que no es de extrañar, porque además de estar buenísima, es muy fácil y rápida de hacer. Para empezar, se calienta en un cazo un poco de leche que servirá como base para la salsa. Una vez caliente, se añade maicena previamente diluida en leche fría, removiendo para que no se formen grumos y lograr esa textura cremosa que queremos. Por último, cortamos el queso cheddar en dados -o rallado, si lo preferís- y lo añadimos a la mezcla, removiendo hasta que se integre por completo. ¡No habrá quien se resista!

Otra con queso de cabra y rúcula

Si pensabas que lo habías probado todo en el mundo de las salsas, espérate a preparar esta versión de queso de cabra y rúcula. En el vaso de la batidora colocamos la rúcula para triturarla. Luego, transferimos el jugo verde a un cuenco y le añadimos una yema de huevo, un toque de pimentón y una pizca de sal. A continuación, se incorpora el queso de cabra desmenuzado. En este caso, utilizamos el de La Cabezuela, que cuenta con el Sello de Calidad M, es decir, certificado por la Comunidad de Madrid. Mezclamos todo nuevamente hasta obtener una pasta homogénea, y, para terminar, agregamos aceite en un hilo fino mientras batimos con una varilla. Su intensidad y peculiar sabor combinan con una gran variedad de ingredientes, especialmente pastas y carnes.

Para terminar… ¡Fondue de queso!

Aunque no se considera una salsa en el sentido estricto, la fondue no podía faltar en este recopilatorio, ya que la mezcla de varios quesos elevan al cuadrado su sabor. Además, este plato de origen suizo está diseñado para sumergir alimentos en él, desde trozos de pan hasta carnes y salchichas. ¡Así que, aceptamos fondeu como animal de compañía!

foundue de queso

La receta tradicional lleva dos quesos principales, el queso Gruyere y el queso Vacherin Fribourgeois. Aunque, al ser una receta versátil y de fácil adaptación, si no encuentras el segundo -el primero lo consigues pinchando sobre su nombre en un periquete-, puedes sustituirlo por nuestro queso Tetilla DOP, también bien cremoso. Además, para disfrutar de la fondue al máximo, es recomendable contar con una cazuela especial, que permite llevarla directamente del fuego a la mesa, donde se coloca sobre un soporte con un quemador que mantiene la salsa de queso caliente y fundida hasta que no quede ni rastro. Si queréis el paso a paso una vez listos y equipados, fijaos en cómo la hacen en Directo al Paladar.

¿Ya has elegido tu receta favorita para ‘dippear’? A lo mejor tienes que probar a hacerlas todas para decidirte…  No temas, que alguien acaba rebañando seguro.

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