3 recetas con chocolate: ideas originales para cocinar con cacao
El Día Mundial del Cacao (7 de julio) es la excusa perfecta para reivindicar uno de esos ingredientes que solemos asociar automáticamente a tartas, brownies o helados, cuando en realidad llevamos siglos preparando recetas con chocolate en varios rincones del mundo. Porque sí, el cacao también puede convertirse en el ingrediente secreto de una salsa, aportar profundidad a una carne o dar un giro inesperado a una tabla de quesos.
Ahora que el verano aprieta y las cocinas funcionan a otro ritmo, quizá no sea el momento de lanzarse a preparar un guiso durante horas -como las carrilleras con vino tinto y cacao, que son un must del invierno-. Pero sí de descubrir nuevas formas de utilizar el cacao y guardar alguna idea para los primeros días de otoño. Mientras tanto, hay recetas con chocolate rápidas y sorprendentes que demuestran que este dulce tiene mucho más recorrido del que imaginamos.
¿Por qué el chocolate funciona tan bien en recetas saladas?
El cacao aporta notas tostadas, un ligero amargor y una profundidad de sabor capaz de redondear una salsa sin que el plato llegue a saber a chocolate. Utilizado en su justa medida, potencia otros ingredientes en lugar de eclipsarlos, creando combinaciones llenas de matices.
Por eso funciona especialmente bien con carnes de vacuno, cerdo ibérico, pollo o pato, además de con setas, frutos secos, café y especias como el chile o la pimienta. Y sí, también se lleva sorprendentemente bien con algunos quesos. Sigue leyendo y verás…
¿Qué chocolate conviene usar para cocinar?
No todos los chocolates sirven para lo mismo. Si hablamos de recetas saladas, lo ideal es apostar por un chocolate negro con entre un 70 % y un 85 % de cacao, que aporta intensidad sin añadir un exceso de azúcar. El cacao puro en polvo también es un gran aliado para preparar mantequillas aromáticas, marinados o aliños con un toque diferente. El chocolate con leche, en cambio, es mejor reservarlo para elaboraciones dulces.
Tres recetas con chocolate que sorprenden desde el primer bocado
Mole mexicano con pollo
Pocas recetas representan mejor la unión entre cacao y cocina salada que el tradicional mole poblano. Su salsa combina chocolate negro con chiles, tomate, especias, frutos secos y otros ingredientes que dan lugar a una preparación intensa, compleja y muy aromática. El chocolate no busca endulzar el plato, sino aportar equilibrio y profundidad. Si nunca lo has probado, esta puede ser una buena forma de descubrir todo lo que el cacao es capaz de hacer en la cocina.
Entrecot con mantequilla de cacao, café y pimienta
Una buena carne necesita pocos artificios, pero una mantequilla compuesta puede marcar la diferencia como te explicamos en este otro blog. Basta con mezclar mantequilla a temperatura ambiente con una cucharadita de cacao puro, una pizca de café molido muy fino y pimienta negra recién molida. Una vez fría, coloca una rodaja sobre un entrecot recién hecho y deja que se funda lentamente. El resultado es una combinación elegante, diferente y perfecta para sorprender en una comida de verano sin complicarse demasiado.
Tiramisú con mascarpone y cacao
Después de hablar de recetas saladas, toca volver al terreno donde el cacao es una auténtica estrella. El tiramisú sigue siendo uno de los mejores ejemplos de cómo el cacao puro transforma un postre sencillo en un clásico irresistible. Si además utilizas un buen mascarpone, el resultado habla por sí solo. Nosotros ya compartimos nuestra receta en redes, así que aquí solo te lanzamos la sugerencia… y te dejamos lidiar con el antojo 😉.
Chocolate y queso: una pareja que merece más fama
Si el chocolate combina de maravilla con el vino, ¿por qué no iba a hacerlo con el queso? Los curados, los azules y los más cremosos crean contrastes sorprendentes con un buen chocolate negro. Prueba unas lascas de chocolate junto a un Gruyère Fruité, acompaña un La Peral con un poco de cacao rallado o disfruta de un queso de oveja muy curado como el Teodolindo Añejo Selección con una onza de chocolate negro.
Quizá el verano no invite a preparar un guiso o un mole casero si no estás debajo de un ventilador, pero siempre puedes guardar la idea para cuando bajen las temperaturas. Mientras tanto, atrévete con la mantequilla de cacao para acompañar el próximo entrecot que hagas a la parrilla o termina la comida con un tiramisú. Porque celebrar el Día Mundial del Cacao también consiste en descubrir que el chocolate tiene mucha más vida de la dulce que le damos.



