Aperitivos de aprovechamiento: con carne, queso y helado salado

Aperitivos de aprovechamiento: con carne, queso y helado salado

El verano va bajando el telón, pero aún nos quedan terrazas, sobremesas largas y esa costumbre tan nuestra de improvisar un picoteo con lo que haya en la nevera. Y es que, seamos sinceros: septiembre suele traer más tuppers que barbacoas, más “qué hago con estos restos” que “vamos a encender el fuego”. Por eso hoy te proponemos tres fórmulas fáciles y resultonas para preparar aperitivos de aprovechamiento con carne y queso, que además llevan sorpresa incluida: un helado salado que se gana el título de invitado estrella.

Lo mejor para poner en marcha las propuestas de aperitivos de aprovechamiento es que no necesitas brasas ni humo, ni mucho menos encender barbacoas en un verano que nos ha dejado demasiado calor e incendios😢. Hoy tiramos de plancha, horno, sartén y, sobre todo, ¡imaginación!

brochetas en sartén

Brochetas para ‘limpiar la nevera’ (pero con glamour)

Las brochetas no son solo cosa de parrilla y camping. Se pueden hacer en casa, a la plancha o en air fryer, con lo que tengas a mano y un mínimo de gracia en la combinación. La idea es sencilla: cortar en dados esos restos de carne que se han ido quedado huérfanos tras los encuentros de verano (un par de filetes de ternera, unas puntas de pollo campero, un taco de presa ibérica) y combinarlos con dados de algún queso firme que aguante bien el calor. Aquí triunfan el halloumi, el provolone, una buena scamorza ahumada o incluso un manchego curado en daditos.

Para darles un aire fresco, intercala esas verduras que también están dando vueltas por la nevera y/o frutas de final de temporada como uvas, higos o trozos de melocotón, que caramelizan de maravilla en la sartén. El contraste es top: la jugosidad de la carne, la cremosidad del queso y el dulzor de la fruta. Y todo sin necesidad de encender la barbacoa. ¡Lo puedes hacer donde te pille si ya has dejado la casa de veraneo!

aperitivos de aprovechamiento con fruta

Un truco rápido: adoba la carne 15 minutos en una mezcla de miel, limón y un poco de mostaza. Luego pásalo todo por la sartén o la freidora de aire en ‘modo carne’, y tendrás brocheta de ‘sobras’ que bien podrían estar en cualquier carta de chiringuito el verano que viene.

El helado salado: la guinda inesperada

Ahora bien, si quieres marcarte unos aperitivos de aprovechamiento que dejen a tus invitados con cara de “¿pero esto cómo se te ha ocurrido?”, la respuesta está en el congelador -y en nuestras redes-. El helado salado es tendencia desde hace tiempo en cocina creativa, pero lo mejor es que es más fácil de preparar de lo que crees.

Para hacerlo en casa, puedes partir de una base de helado neutro (nata y leche, con un poco de yema de huevo si te gusta más cremoso) y enriquecerla con el queso que prefieras: azul como el de La Peral para los amantes de los sabores intensos; Idiazabal ahumado para algo más suave, o Grana Padano para un punto umami espectacular. Basta con triturar el queso con la mezcla antes de llevarla a la heladera (o al congelador, batiendo cada media hora para evitar cristales).

carne con helado salado

La idea es acompañar esos restos de carne vuelta y vuelta (o incluso si tenemos alguno para recalentar de la última barbacoa) con una quenelle de cualquiera de estos helados, porque el resultado es cremoso, fresco y con un sabor inesperado que revive cualquier cosa que le pongas al lado 😉. Si quieres rizar el rizo y que todo sea carnívoro, también puedes inspirarte en la receta de helado de paleta ibérica que encontrarás en nuestro Instagram. Este lo hemos hecho desde cero ¡y nos quedó… mmmm, de rechupete!

 

¿Y con qué acompañamos estos aperitivos de aprovechamiento?

Este post no estaría completo si no te recomendáramos algunas sugerencias de maridaje para que estos bocados brillen todavía más. Si encima son de las botellas que tienes abiertas, ¡mucho mejor para resetear tanto la despensa como la bodega!

  • Vermut con sifón: el clásico de terraza que nunca falla, con su punto herbal y amargo que equilibra la jugosidad de la carne. Seguro que has abierto un par de botellas en vacaciones y te han quedado dos culines…
  • Cervezas artesanas: si te animas con los helados y haces el de queso azul, prueba con una IPA; si es el ahumado, mejor una lager suave; y si replicas el de paleta ibérica, una tostada malteada le va de cine.
  • Vinos espumosos: un cava brut nature o un espumoso rosado son perfectos para limpiar el paladar tras el queso y refrescar entre bocado y bocado; y además el brindis perfecto para poner el broche al verano.

brochetas con cerveza

Ya ves que con un poco de ingenio puedes transformar esos restos de la nevera en aperitivos de aprovechamiento dignos de presumir en redes o de compartir en buena compañía. Ideas para cerrar la temporada con alegría y, lo más importante, sin desperdicio. Estas son la versión veraniega, con carnes muy parrilleras y quesos de todo tipo, combinación que nunca falla. Si te han gustado dínoslo y vamos preparando la edición navideña🎄🤪…

Relacionados